Las bodas son horteras.
Aunque alguien se imagine una boda de cuento, el problema de enfoque es que tu imaginación no es la misma que la de tus invitados, incluso ni siquiera es la misma que la de tu pareja. Por lo que es muy difícil coincidir, y se cometen, siempre, atrocidades.
Esas telas recargadas, esos brillos, esos peinados imposibles y requetepeinados
Las que se ponen los moños estos mega estudiados....
Las de los rizos marcadísimos
Y por supuesto las telas que te ciegan
Y no entremos en el inquitetante mundo de los tocados, porque moriremos viendo cosas como estas:
¿De verdad, esas plumas?
Parece un centro de "flores" ; si o no??
Lo de los tocados chistera, ya es que me deja alucinada
Sin embargo, creo que me encuentro en total minoría, porque están proliferando negocios que giran alrededor de este maravilloso mundo de las bodas, como si fuesen setas.
Incluso entre conocidas, parece que ya es casi obligatorio asistir con su tocado correspondiente.
Pues no. Yo me niego.
No quiero tener que ponerme un tocado de plumas imposible o de sombrerito, prefiero el pelo natural y no muy trabajado a esas creaciones que parece que te van a aniquilar con la laca que despiden.
Siempre se ha dicho que menos es más y en este tema creo que es totalmente aplicable.
Tema aparte es el de las despedidas.
No dentro de mucho tengo una y me tiemblan las piernas sólo de pensarlo.
¿Qué puedo hacer?






